viernes, 11 de marzo de 2016


Retiran candidatura de Daniel Urresti y sepultan al nacionalismo
El general Urresti no se merecía este final. Tampoco Daniel Abugattás, Ana Jara, Teófilo Gamarra ni Josué Gutiérrez, quienes se jugaron por entero y por años defendiendo a su presidenta de tantas acusaciones. Esta es la moneda barata con la que ahora les pagan.
Controversial y polémico, Daniel Urresti no necesita que lo defiendan y menos tras conocerse la manera como acaba de ser retirado de la carrera por la presidencia por decisión de la cúpula del Partido Nacionalista (por "cúpula" entiéndase el capricho mondo y lirondo de quien lo reclutó para que se lanzara a esta empresa, Nadine Heredia), hecho que ni siquiera fue decidido y coordinado previamente con él.
Así, el humalismo ha terminado en el más completo ridículo por donde se lo mire: gritó a los cuatro vientos que sería capaz de defender "su legado" y por eso postuló a su ministro más popular junto a una lista al Congreso integrada por sus figuras más representativas de estos cinco años. E incluso así, fracasó en el intento y sin dar una verdadera pelea a la oposición política.
Sin embargo, este fracaso no es responsabilidad única de Urresti, sino de un "partido político" que nunca fue tal y que actuó como una simple camarilla supeditada a los designios personales de Ollanta Humala y Nadine Heredia. Tan mala ha sido la gestión de su aparato partidario liderado desde 2013 por "la presidenta" que Urresti se quejó pública y reiteradamente durante las últimas semanas de la falta de recursos económicos elementales para financiar una campaña a nivel nacional.
¿Habrá sido culpa del aprofujimorismo? ¿O acaso de la "concentración de medios"? No, qué va. Todo ha sido entera responsabilidad de quienes nunca se preocuparon por nada ni nadie más allá de Ollanta y Nadine.
Ahora, ante la pobre perspectiva electoral que aguardaba al oficialismo según todos los sondeos, Ollanta Humala, Nadine y sus adláteres la expresidenta del Congreso, Ana María Solórzano, la más visible del grupo optaron por lo más fácil: dejar en el aire todas estas candidaturas sin importar la inversión en tiempo y dinero realizada, y así salvar la inscripción partidaria que les permitirá (en sus más elaborados sueños de opio) volver a participar en próximos comicios.

Desastre total, una burla a sus propios candidatos, desgobierno y traiciones por doquier, desesperación y no hay salida para la pareja presidencial,   se viene una hecatombe política sin precedentes. Siempre fueron así, por eso se quedaron sin bancada. Confirmación politico.pe