jueves, 24 de diciembre de 2015

Porque en EEUU. no ponen esta vacuna, pero en Latinoamérica es obligatoria… conoce la escalofriante razón
Quizás te has hecho la pregunta de que es mejor vacunar o no vacunar a tus niños pequeños.
Solo hace un tiempo, no había la duda de que las vacunas eran benéficas para la salud y actualmente son muchas las campañas de personas e instituciones que aseguran que no saben nada de estas vacunas.
Si eres de México y piensas objetivamente, te darás cuenta que esta vacuna en cierto punto es un acto de fe, porque siempre hemos creído en lo que los doctores nos dicen. Sin embargo no sabemos cómo las hicieron o como la aprobaron, por esa razón es que existen preguntas como… ¿por qué creerle a los doctores que nos dicen que debemos hacerlo? o ¿Por qué en EEUU no vacunan a los niños pequeños?.
En 1998 fue que se originó este movimiento “anti-vacunas” en casi todo el mundo y tomó más fuerza cuando esto se publicó en la revista “The Lancet” por un estudio del Doctor Británico Andrew Wakefield, dice que se vincula la triple vírica que se utiliza el sarampión, la parotiditis y la rubeola con el autismo.
El artículo científico estaba basado en un estudio con 12 niños donde se les investigaba enterocolitis crónica, enfermedad inflamatoria intestinal y su relación con la aplicación de la vacuna trivalente viral. Según las conclusiones de Wakefield y sus colaboradores la vacuna no sólo estaba relacionada con esas enfermedades sino que era la responsable de los altos índices de autismo en niños.
De inmediato, la comunidad médica y científica se escandalizó y salieron a la luz cientos de artículos que desacreditaban a Wakefield y desmentían sus conclusiones.
Y es que fue demostrado luego de varios juicios e investigaciones que Wakefield había mentido y falsificado todos los datos que exhibía en su trabajo y que, además, mantenía contactos con poderosas organizaciones antivacunas que le habían “financiado” la investigación.
Inmediatamente la revista The Lancet retiró de sus páginas el artículo y emitió un comunicado público pidiendo disculpas a la comunidad científica y al mundo por no haber sido más estrictos a la hora de revisar el trabajo de Wakefield. Al médico, se le revocó su licencia médica y fue vetado en Inglaterra para ejercer la medicina.
Sin embargo nadie se imaginaba el enorme daño que una mentira como esa causaría en el mundo.
Debido al artículo de Wakefield los índices de niños vacunados en el Reino Unido se desplomó por completo, lo que le dio auge al movimiento anti-vacunación en los Estados Unidos. Por lo menos un tercio de los padres en ese país cree que las vacunas causan autismo.
Esta mentira destruyó por completo el trabajo de los médicos y científicos alrededor del mundo que habían logrado disminuir el número de infecciones incluso llegando a erradicar algunas. Lamentablemente los movimientos anti-vacuna siguen convenciendo a miles de personas al año de no vacunar a sus hijos por lo que enfermedades que se creían erradicadas, como la difteria, han resurgido de las tinieblas para afectar a niños no vacunados. La difeteria, que ya ha cobrado la vida de decenas de niños en los últimos años, es prevenida con la vacuna trivalente viral.
El sarampión, una enfermedad que se creía erradicada en los Estados Unidos ha reaparecido. En el año 2014 se presentó la mayor cantidad de casos desde su “erradicación”, con 600 niños infectados. Tan sólo en Enero del 2015 se presentaron 121 casos de sarampión, un número de casos mayor que los casos registrados en TODO el año 2012.
Mientras más personas se prestan para esparcir la mentira que Wakefield inventó, miles de niños se ven afectados por enfermedades letales que podrían ser prevenidas con una simple vacuna.
Frank Stuart Moyer, Doctor y jefe del departamento de pediatría en la universidad de Melbourne, fue que reveló que estas vacunas les aumenta a nuestros hijos un 42% de posibilidades de que desarrollen enfermedades como, alergias y diferentes tipos de infecciones.
El pediatría Robert Mendelshn en su libro les sugiere a los padres que pregunten a su médico en que se basa este estudio para afirmar que estas vacunas no implica ningún riesgo. En países como en México sigue siendo obligatorio estas vacunas , por lo que nos recomiendan en que investiguemos antes de tomas decisiones respecto a la salud de nuestro pequeños.