viernes, 9 de octubre de 2015

Errores imperdonables del cine

Los grandes fanáticos del cine han encontrado errores que restan valor estético e histórico a las obras cinematográficas. Errores de forma pero también de fondo. Los primeros pueden tratarse de descuidos o de la falta de trabajo -o de tiempo- de quien realiza la continuidad. Los segundos son descuidos mucho más desafortunados y se dan sobre todo en películas históricas.

Las películas históricas tienen un sustento que las ampara y por más “licencias” que el cine permita, hay ciertos acontecimientos imposibles de trastocar porque entonces implicaría tenerlo que cambiar todo, de forma que se usaría a la historia para reivindicar a los villanos. Por más que la historia la cuenten los vencedores, siempre existirán las circunstancias y hechos que por sí mismos favorezcan a unos y perjudiquen a otros.
Hicimos un repaso de aquellas películas que contienen errores técnicos y de continuidad que hacen repensar en su valor estético como obra total y de algunas otras que se tomaron la libertad de cambiar la historia y los personajes para presentar una visión “autoral” a su conveniencia. Imperdonable para los que saben de historia y más imperdonable por el valor didáctico que tiene el cine. 
No es fácil hacer una película épica. Hay muchas ambiciones técnicas detrás. A Gladiador se le descubren cada vez más errores que hacen que la película, con el paso del tiempo, deje de verse tan magnífica como parecía. En una de las secuencias un carruaje pega contra una pared, se revuelca y muestra un tanque de gas que se había escondido en la parte trasera. ¿Es que desde entonces ya los usaban los romanos?